Bilbao fue la primera provincia de España en inaugurar un tranvía de eléctrico

La ciudad española marco un hito en la historia ferroviaria de este país europeo cuando se convirtió en 1896 en la primera ciudad en inaugurar un tranvía que transita el recorrido desde Bilbao hasta Santurtzi impulsado única y exclusivamente por energía eléctrica. Sin embargo, se debe recalcar que antiguamente, entre los años 1888 y 1892 se habían realizado intentos por parte de múltiples accionistas y empresarios para implementar los tranvías eléctricos, todos y cada uno de estos intentos no obtuvieron los resultados esperados, aunque sirvieron de base para la creación del tranvía eléctrico de Bilbao a Santurtzi.

Inicialmente, el primer tranvía de Bilbao a Santurtzi fue un proyecto de José Zardaín, quien en dicho año logro obtener la concesión necesaria para efectuar los trabajos de construcción para el primer tranvía que trabajaría en base a fuerza animal. Entre las características relevantes de este nuevo tranvía se destacaba el amplio recorrido del mismo, siendo de alrededor de unos catorce mil metros de distancia lo que lo convertía en uno de los recorridos más extensos de la época.  Posteriormente, con la popularidad de las nuevas fuentes de energía que emergían durante aquella época, tales como el aire comprimido, el vapor de agua, entre otras; los accionistas, empresarios y promotores de este proyecto plantearon la idea de utilizar otro tipo de energía para evitar el uso de la fuerza animal.

La decisión de los accionistas del tranvía Bilbao a Santurtzi de optar por una moderna fuente de energía fue influenciada rotundamente por la inauguración en 1888 de otro tranvía que cubría prácticamente el mismo recorrido, el ferrocarril Bilbao a Portugalete, el cual conto con la novedad de utilizar motores a vapor lo que le otorgaba una mayor velocidad. De este modo, era necesario efectuar un cambio en el diseño de este nuevo tranvía e implementarle una poderosa innovación para que pudiera competir con el nuevo rival, por ello se contrató a un laureado ingeniero estadounidense con amplia experiencia en el ámbito de la energía eléctrica. Para el gerente de la empresa Fontaneros, la idea de implementar de la energía eléctrica en el diseño de este tranvía fue fundamental para el desarrollo próspero y satisfactorio de la electricidad, la cual culmino posicionándose como la fuente de energía más segura y efectiva con el pasar de las décadas.

Dicho ingeniero norteamericano no dudo en proponer la tracción eléctrica como la herramienta esencial para competir con la fuerza y velocidad del recién inaugurado ferrocarril. De esta manera, el propietario y los accionistas del proyecto del tranvía de Bilbao a Santurtzi contactaron con la empresa norteamericana de Charles Brush, quien para aquellos años contaba con los equipos electromecánicos más modernos del mundo, para adquirir todos los implementos y maquinaria necesaria para que el tranvía fuera impulsado por electricidad. Aunque los equipos y el diseño de tranvía eléctrico de Brush no es actualmente el más eficiente, se debe tener en cuenta que los modelos creados por Sprague y Siemens que son los de mayor respaldo en la actualidad aún continuaban en fases de prueba y experimentación.  Finalmente, en el inicio del mes de febrero del año 1896 se terminó por inaugurar este fantástico tranvía.