Los encantos de Vitoria

Vitoria es una de las ciudades más bellas del Estado español, de eso no hay ninguna duda. Pero además estamos hablando de una villa que es Capital Verde Europea y una de las ciudades más comprometidas con el medio ambiente del viejo continente. Las zonas verdes, los parques naturales y los bosques dan un toque distintivo al lugar, que es una garantía de salud para las personas.

Los múltiples paseos limpios y cuidados –como el paseo de la Senda- y la notable cantidad de kilómetros de carril bici hacen de Vitoria una ciudad idónea para respirar su aire sin preocupaciones. Vitoria, que es la capital del País Vasco, es un paraíso también para los amantes del arte y la cultura. La cocina contemporánea y la arquitectura también tienen su hueco en la agenda semanal de esta ciudad.

En Vitoria podremos pasear por rúas tan agradables de ver como la Cuesta de San Francisco o la calle Cuchillería; es una zona en la que nos podremos empapar de cultura y en la que encontraremos joyas museísticas como el Museo Fournier de Naipes, que se sitúa en el palacio renacentista de Bendaña. El Museo de Arqueología también está al lado, una construcción moderna llevada a cabo por Patxi Mangado.

La Catedral Gótica de Santa María, el Mercado de la Almendra o los Palacios del naipe y del jazz son otros de los atractivos con los que Vitoria es capaz de seducir a quien decide visitarla. Y es que el Festival de Jazz de Vitoria es el paradigma de cómo esta ciudad aboga por defender la cultura y la buena música. También el paladar de los turistas quedará conquistado por los vitorianos, capaces de cocinar los mejores pintxos –o pinchos-, las trufas o los cangrejos. Toda la geografía de Vitoria está repleta de restaurantes, mesones, bares o locales especializados en las artes culinarias.