En tiempos, el día Viernes Santo, se acudía en procesión desde la ermita de San Pelayo de Bakio rezando el Vía Crucis.
La imagen de Santa Ana con la Virgen y el Niño ha sido muy venerada. Aquellos que no podían tener descendencia, pedían la intervención de Santa Ana, dejandole ropitas de niño a la misma imagen.
Desde 1981 esta imagen se venera en una capilla de Bermeo. con todo, se constata la supervivencia del mismo rito refiriéndolo a otra imagen moderna que bajo la advocación de la Inmaculada Concepción se venera en el Santuario.
A San Juan Degollado se le pedía para la curación de los dolores de cabeza y se dejaba en la ermita algún objeto que hiciese referencia a la cabeza, así los hombres una txapela, las mujeres un alfiles, etc.
Se recurría a San Juan para que ahuyentara los sueños perniciosos y pesados. Actualmente algunos al voltear la campana, expresan un deseo. Los afectados de tartamudez le ofrecían todo el dinero que podían encerrar en el puño. Los que sufrian los callos posaban sus pies en las piedras talladas.
A San Juan Degollado se le pedía para la curación de los dolores de cabeza y se dejaba en la ermita algún objeto que hiciese referencia a la cabeza, así los hombres una txapela, las mujeres un alfiles, etc.
Los afectados de tartamudez le ofrecían todo el dinero que podían encerrar en el puño. Los que sufrían los callos posaban sus pies en las piedras talladas.
Los arrantzales de Bermeo, cuando van a bonito, se acercan a San Juan y dan tres vueltas para tener suerte. Los feligreses cuando se tocan las campanas hacen peticiones para que se les curen los males de salud".
Los visitantes tienen que tocar la campana tres veces para pedir un deseo o ahuyentar los malos espíritus.
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